TRAS LA HUELA DE BUDA

TRAS LA HUELA DE BUDA

sábado, 26 de junio de 2021

EL LIBRO TIBETANO DE LA VIDA Y DE LA MUERTE. RESUMEN.

 


CAPÍTULO 22

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

¿Cómo se puede ser un médico verdaderamente eficaz si no se tiene al menos cierta comprensión de la verdad de la muerte, ni de cómo atender espiritualmente a un paciente moribundo? ¿Cómo puede ser una enfermera verdaderamente eficaz si aún no ha empezado a afrontar su propio miedo a morir y no tiene nada que decirles a los que están muriendo cuando le piden orientación y sabiduría? Conozco a muchos médicos y enfermeras bienintencionados, personas sinceramente abiertas a las ideas nuevas y a los puntos de vista nuevos.

 

1

«Quiero que ningún ser humano tenga miedo a la muerte ni a la vida; quiero que todo ser humano muera en paz, y recibiendo la atención más sabia, clara y tierna, y que encuentre la felicidad definitiva que sólo puede alcanzarse con la comprensión de la naturaleza de la mente y de la realidad».

2

En estos momentos es esencial que se introduzca en todo el mundo, en todos los niveles de la educación, una visión iluminada de la muerte y el morir. No hay que «proteger» a los niños de la muerte, sino introducirlos cuando aún son pequeños en la verdadera naturaleza de la muerte y en la lo que pueden aprender de ella.

 

 

viernes, 25 de junio de 2021

EL LIBRO TIBETANO DE LA VIDA Y DE LA MUERTE. RESUMEN.

 

CAPÍTULO 21

 Edgardo Rafael Malaspina Guerra


1

 

 «El resplandor inmaculado», testamento final de Longchenpa, el maestro Dzogchen del

siglo XIV:

En un cielo nocturno sin nubes, la luna llena,

«el Señor de las Estrellas», está a punto de salir. [...]

El rostro de mi compasivo señor, Padmasambhava,

me atrae hacia delante, irradiando su tierna bienvenida.

Mi gozo en la muerte es muchísimo mayor que

el gozo de los mercaderes al ganar vastas fortunas en el mar,

o los señores de los dioses que se jactan de su victoria en la

batalla;

o el de aquellos sabios que han entrado en el trance de la

perfecta absorción.

Así, tal un viajero que se echa al camino cuando llega el

momento de partir,

no permaneceré más en este mundo,

sino que iré a morar en la fortaleza de la gran dicha de la

ausencia de muerte.

Esta vida mía está acabada, mi karma se ha agotado, el

beneficio que podían hacer las oraciones se ha gastado,

todas las cosas mundanas han llegado a su fin, el

espectáculo de esta vida ha terminado.

 

En un instante reconoceré la misma esencia de la manifestación de mi ser

en los puros y vastos reinos de los estados del bardo;

estoy próximo a ocupar mi asiento en el terreno de la

perfección primordial.

Las riquezas que se encontraban en mí han hecho felices las

mentes de otros,

he utilizado la bendición de esta vida para realizar todos

los beneficios de la isla de la liberación;

habiendo estado con vosotros, mis nobles discípulos, durante

todo este tiempo,

la alegría de compartir la verdad me ha llenado y satisfecho.

Ahora van a terminar todas las conexiones entre nosotros en

esta vida,

soy un mendigo errante que va a morir como le plazca,

no os entristezcáis por mí, pero seguid rezando siempre.

Estas palabras las dice mi corazón, las dice para

ayudaros;

pensad que son una nube de flores de loto, y vosotros, en

vuestra devoción,

abejas que se zambullen en ellas para libar su alegría

trascendente.

Por la gran bondad de estas palabras

que los seres de todos los reinos del samsara,

en el terreno de la perfección primordial, alcancen el

Nirvana.

2

Contemplemos de nuevo lo que le ocurre a una persona cuando muere, en cada una de las tres etapas cruciales de la muerte:

1. En la culminación del proceso de morir, tras la disolución de los elementos, sentidos y estados de pensamiento, la naturaleza última de la mente, la Luminosidad Base, queda momentáneamente al desnudo.

2. Luego, se manifiesta y brilla fugazmente el resplandor de esa naturaleza de la mente en apariciones de sonido, colores y luz.

 3. A continuación, la conciencia del difunto despierta y entra en el bardo del devenir; regresa su mente ordinaria y asume una manifestación, la forma del cuerpo mental, sujeta a los dictados del karma y los hábitos pasados, que impulsan a la mente ordinaria a aferrarse a las experiencias ilusorias del bardo como si fueran reales y sólidas.

3

EL PROCESO DURANTE EL SUEÑO Las tres fases del proceso que vemos desplegarse en los estados del bardo durante la muerte también pueden percibirse en otros planos de conciencia durante la vida. Considerémoslas a la luz de lo que ocurre cuando dormimos y soñamos. 1. Al dormirnos, los sentidos y las capas más bastas de la conciencia se disuelven, y de un modo gradual la naturaleza absoluta de la mente, podríamos decir la Luminosidad Base, queda brevemente al desnudo. 2. Luego hay una dimensión de conciencia comparable al bardo de dharmata, tan sutil que normalmente ni siquiera nos damos cuenta de que existe. Después de todo, ¿cuántos de nosotros somos conscientes de estar dormidos antes de que empiecen los sueños? 3. La mayoría de nosotros sólo es consciente de la siguiente fase, cuando la mente vuelve a activarse y nos encontramos en un mundo de sueños semejante al bardo del devenir. Aquí tomamos un cuerpo de sueño y pasamos por diversas experiencias oníricas que vienen en gran medida configuradas e influidas por los hábitos y actividades de nuestro estado de vigilia, y creemos que todo ello es sólido y real, sin llegar a darnos cuenta de que estamos soñando.

4

¿De dónde venían los versos de Blake?

 

Ver el Mundo en un Grano de Arena

Y un Paraíso en una Flor Silvestre

Tener el Infinito en la palma de la mano

Y la Eternidad en una hora.

 

5

Dijo Buda: «Os he mostrado el camino a la liberación, ahora os toca a vosotros recorrerlo».

jueves, 24 de junio de 2021

LOS DIEZ MANDAMIENTOS DE OSHO

 


LOS DIEZ MANDAMIENTOS DE OSHO (1931-1990)

 

  1. Nunca obedezcas ningún mandato a no ser que también provenga desde tu interior.
  2. No hay otro Dios que la vida misma.
  3. La verdad está dentro de ti. No la busques en otra parte.
  4. El amor es una plegaria.
  5. Llegar a ser el vacío es la puerta hacia la verdad. El vacío mismo es el medio, el destino y el logro.
  6. La vida es aquí y ahora.
  7. Vive, totalmente despierto.
  8. No nades, flota.
  9. Muere a cada instante para que puedas nacer de nuevo a cada instante.
  10. No busques. Aquello que es, es. Detente y mira.

 

 

 

EL LIBRO TIBETANO DE LA VIDA Y DE L MUERTE. RESUMEN.

 

CAPÍTULO 20


Edgardo Rafael Malaspina Guerra


La experiencia de casi muerte.

1

La experiencia de casi muerte ha sido descrita a lo largo de toda la historia, en todas las tradiciones místicas y chamánicas, y por escritores y filósofos tan diversos como Platón, el papa Gregorio Magno, algunos de los grandes maestros sufíes, Tolstoi o Jung.

2

Algunos escritores occidentales que han leído el Libro tibetano de los muertos equiparan estas experiencias cercanas a la muerte con las experiencias de los bardos según se enseñan en la tradición tibetana.

3

Un fenómeno curioso, poco conocido en Occidente, pero familiar para los tibetanos, es el de los déloks. En tibetano. dé lok significa «retornado de la muerte», y tradicionalmente los déloks son personas que en apariencia «mueren» a causa de una enfermedad y se encuentran viajando por el bardo. Visitan los reinos infernales, donde pueden presenciar el juicio de los muertos y los sufrimientos del infierno, y a veces van a paraísos y reinos de buda. A algunos los acompaña una deidad que los protege y les explica lo que sucede. Al cabo de una semana, el délok es enviado de vuelta al cuerpo con un mensaje del Señor de la Muerte para los vivos, exhortándolos a la práctica espiritual y a vivir de una manera más benéfica. Con frecuencia a los déloks les resulta difícil que les crean, y se pasan el resto de la vida explicando sus experiencias a los demás a fin de encaminarlos hacia la senda de la sabiduría. Se escribieron biografías de algunos de los más famosos déloks, y los trovadores ambulantes las cantan por todo Tíbet.

 

 

 

 

 

BUDA


 

miércoles, 23 de junio de 2021

MILAREPA

 


MILAREPA

I

Milarepa, (1052-1135) . Famoso yogui y poeta budista. Nació en el Tíbet. Se dice que poseía poderes sobrenaturales. Se le considera ejemplo de una persona que abandona su vida por el ascetismo y por seguir las enseñanzas del Buda.

II

Se dice que fue el primero en alcanzar el nirvana en una sola vida, mientras que la mayor parte de Budhas han requerido varias reencarnaciones para purificar su karma. Entonces comenzó a ser conocido como Milarepa, que significa "Mila, el de ropa de algodón" (el sufijo "repa" es dado a muchos yoguis tántricos ya que llevan trajes blancos). A la edad de 45 años comenzó a practicar en la cueva de Drakar Taso (Roca Blanca del Diente de Caballo) - 'Cueva de Milarepa', asimismo se convirtió en un maestro errante. Subsistió a base de hojas de ortiga, lo cual le dio a su piel una coloración verdosa con la cual es a menudo representado en las imágenes y esculturas.

III

Frases:

1

Mi religión consiste en no engañarme a mi mismo y no dañar a los demás.

2

Sin posesiones materiales   significa sin miedo a perder nada.

3

Mi única posesión es el no-deseo.

4

Cuando estés con gente vigila tu habla. Cuando estés solo vigila tu mente.

5

Reduce tus deseos a tus necesidades.

 

 

Pintura: Milarepa, témpera sobre el algodón, 21x30 cm, 2008 Otgonbayar Ershuu.

MILARÉPA , PELÍCULA

 


MILARÉPA, PELÍCULA

(Dirección : Neten Choklin. País: Bután. 2006)

 

La familia de Thopaga tenía una buena posición económica, pero tras la muerte de su padre su fortuna cambió. Un par de tíos había prometido velar por la viuda y los dos hijos de aquel hombre, pero lo que hicieron fue dejarlos en la pobreza y tratarlos como esclavos. A instancias de su madre, el joven Thopaga (a quien más tarde llamarían Milarepa) aprendió a dominar la magia negra y se vengó de los malos tratos que habían recibido. Mas cuando advirtió el daño que había causado buscó el conocimiento que le ayudara a limpiar su karma. Fue así como conoció al maestro que lo hizo ver donde había acabado, pero que también lo condujo a la iluminación.