TRAS LA HUELA DE BUDA

TRAS LA HUELA DE BUDA

lunes, 7 de junio de 2021

EL LIBRO TIBETANO DE LA VIDA Y DE LA MUERTE. CAPÍTULO 5. RESUMEN.

 


EL LIBRO TIBETANO DE LA VIDA Y DE LA MUERTE. CAPÍTULO 5. RESUMEN.

Edgardo Rafael Malaspina Guerra.

 

CAPÍTULO 5

1

Lo que vio Buda fue que la ignorancia de nuestra verdadera naturaleza es la raíz de todos los tormentos del Samsara, y que la raíz de la propia ignorancia es la tendencia habitual de nuestra mente a la distracción. Poner fin a la distracción de la mente equivaldría a poner fin al mismo Samsara, y para ello, comprendió, la clave estaba en llevar la mente a casa, a su verdadera naturaleza, mediante la práctica de la meditación.

2

Aprender a meditar es el mayor regalo que puede usted hacerse en esta vida, ya que es sólo por medio de la meditación como puede emprender el viaje para descubrir su auténtica

naturaleza y encontrar así la estabilidad y la confianza que necesitará para vivir, y morir, bien. La meditación es el camino a la Iluminación.

3

Generalmente desperdiciamos nuestra vida, distraídos de nuestra verdadera identidad en una actividad incesante; la meditación, por su parte, es el camino que nos devuelve a nosotros

mismos, donde podemos experimentar y saborear realmente nuestro ser completo, más allá de todas nuestros comportamientos habituales.

4

La meditación consiste en llevar la mente de vuelta a casa, y esto se consigue en primer lugar por la práctica de la presencia mental o atención.

5

Cuando enseño meditación suelo comenzar diciendo: «Lleva la mente a casa. Suelta. Y relájate». Toda la práctica de la meditación puede resumirse en estos tres puntos básicos: llevar la mente a casa, aflojar o soltar y relajarse.

6

Sentado en silencio, el cuerpo quieto, la boca callada, la mente en paz, deje ir y venir sus pensamientos y emociones, todo lo que surja, sin aferrarse a nada.

7

 

 

A veces se piensa que cuando uno medita no tendría que tener pensamientos ni emociones en absoluto, y al verlos surgir la persona se preocupa y se irrita consigo misma y cree que ha

fracasado. Nada más lejos de la verdad.

8

¡Cinco minutos de práctica atenta son mucho más valiosos que veinte minutos

de dormitar!

9

Me gusta aquel relato zen en que el discípulo le pregunta al maestro:

—Maestro, ¿cómo se lleva la iluminación a la acción? ¿Cómo se practica en la vida cotidiana?

—Comiendo y durmiendo —responde el maestro.

—Pero, maestro, todo el mundo come y todo el mundo duerme.

—Pero no todos comen cuando comen ni todos duermen cuando duermen.

10

 

Todo puede utilizarse como una invitación a la meditación: una sonrisa, una cara en el metro, la imagen de una pequeña flor que crece en una grieta de la acera, un hermoso corte de tela en el escaparate de una tienda, el modo en que el Sol ilumina las macetas de un alféizar. Esté atento a cualquier signo de belleza y gracia. Ofrezca todas las alegrías, esté despierto en todo momento a «las noticias que siempre llegan del silencio».

11

¿Quién es un gran practicante espiritual? Una persona que vive siempre en presencia de su verdadero ser, una persona que ha encontrado y que utiliza constantemente los manantiales y fuentes de la profunda inspiración.

 

 

NIRVANA

 


NIRVANA

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

“Apagado como una vela”.

1

En la filosofía shramánica, nirvana es el estado de liberación tanto del sufrimiento como del ciclo de renacimientos. Es un concepto importante en el hinduismo, jainismo y budismo y suele alcanzarse mediante diferentes prácticas y técnicas espirituales.

Nirvana es una palabra del sánscrito que hace referencia a un estado que puede alcanzarse a través de la meditación y la iluminación espiritual, y que consiste en la liberación de los deseos, el sufrimiento, la conciencia individual y el ciclo de reencarnaciones.

2

El nirvana en el hinduismo

El nirvana es el estado transcendente libre de sufrimiento y de la existencia fenoménica individual; es la experiencia religiosa más identificada con el budismo. La palabra procede de un verbo que significa enfriarse o apagarse, como el final de una vela. La connotación es que sólo en el nirvana están extinguidas las llamas del odio, el apego y la ignorancia. En estado de nirvana se rompe el ciclo de la transmigración, que de otra manera sería eterno.

3

El nirvana en el budismo

Siddhartha Gautama se refería al nirvana de la siguiente manera:

“Una condición donde no hay tierra, ni agua, ni aire, ni luz, ni espacio, ni límites, ni tiempo sin límites, ni ningún tipo de ser, ni ideas, ni falta de ideas, ni este mundo, ni aquel mundo, ni sol ni luna. A eso, monjes, yo lo denomino ni ir ni venir, ni un levantarse ni un fenecer, ni muerte, ni nacimiento ni efecto, ni cambio, ni detenimiento: ese es el fin del sufrimiento.»”(Udana, VIII, 1).

4

Buda Gautama redefinió la consecución del nirvana presente en el hinduismo mediante un proceso de meditación en el que se analiza el cuerpo y la mente como carentes de una individualidad intrínseca.

5

Al igual que en el hinduismo, la realización del nirvana budista implica la liberación definitiva del sufrimiento de la existencia o de los diferentes estados de reencarnación a los que todos los seres están sujetos.

6

El nirvana en el jainismo

En el jainismo se refiere a la liberación de las ataduras del karma.  Técnicamente, el final del período de vida es llamado nirvana en tanto que ha acabado la existencia terrenal y ha alcanzado la liberación.

 

domingo, 6 de junio de 2021

EL LIBRO TIBETANO DE LA VIDA Y DE LA MUERTE. CAPÍTULO 4 DE LA PRIMERA PARTE.

 


 

CAPÍTULO 4

1

En nuestra tradición decimos que para presentar la naturaleza de la mente han de concurrir “tres auténticos”: la bendición de un auténtico maestro, la devoción de un auténtico discípulo

y el linaje auténtico del método de introducción.

2

El descubrimiento todavía revolucionario del budismo es que la vida y la muerte están en la mente, y en ningún otro lugar. La mente se revela como base universal de la experiencia; creadora de la felicidad y creadora del sufrimiento, creadora de lo que llamamos vida y de lo que llamamos muerte.

3

 

 

 

A lo largo de la historia, los santos y los místicos han adornado sus percepciones con distintos nombres y le han conferido distintos rostros e interpretaciones, pero lo que experimentan fundamentalmente todos ellos es la naturaleza esencial de la mente. Los cristianos y los judíos la llaman «Dios»; los hindúes la llaman «el Yo», «Shiva», «Brahmán» y «Vishnú»; los místicos sufíes la llaman «la Esencia Oculta», y los budistas la llaman «la naturaleza de buda». En el corazón de todas las religiones se halla la certidumbre de que existe una verdad

fundamental, y que esta vida constituye una oportunidad sagrada para evolucionar y conocerla.

4

Buda es cualquier persona, que ha despertado completamente de la ignorancia y se ha abierto a su vasto potencial de sabiduría. Un buda es una persona que ha puesto un definitivo final al sufrimiento y la frustración y ha descubierto una paz y una felicidad duraderas e inmortales.

5

 

Las enseñanzas hablan de cuatro defectos que nos impiden comprender la naturaleza de la mente en este mismo instante:

1. La naturaleza de la mente está demasiado próxima para que la reconozcamos. Así como no podemos ver nuestra propia cara, a la mente le resulta difícil contemplar su propia naturaleza.

2. Es demasiado profunda para que podamos sondearla. No tenemos ni idea de lo profunda que puede ser; si la tuviéramos, ya la habríamos penetrado, al menos en cierta medida.

3. Es demasiado fácil para que podamos creer en ella. En realidad, lo único que hemos de hacer es sencillamente descansar en la conciencia desnuda y pura de la naturaleza de la mente, que siempre está presente.

4. Es demasiado maravillosa para que podamos contenerla. Su misma inmensidad es demasiado vasta para nuestra estrecha manera de pensar. Nos resulta imposible creer en ella. Y tampoco podemos concebir que la Iluminación sea la auténtica naturaleza de nuestra mente.

6

Es interesante observar que «budista», en tibetano, se dice nangpa. Esta palabra significa «persona interior»; es decir, una persona que no busca la verdad fuera, sino dentro de la naturaleza de la mente. Todas las enseñanzas y prácticas del budismo se dirigen a este único

punto: a contemplar la naturaleza de la mente, y de este modo liberarnos del miedo a la muerte y ayudarnos a conocer la verdad de la vida.

7

Es la meditación lo que purifica lentamente la mente ordinaria, desenmascarando y agotando sus hábitos e ilusiones, y nos permite reconocer, en el momento adecuado, quiénes somos en realidad.

EL LIBRO TIBETANO DE LA VIDA Y DE LA MUERTE

 


EL LIBRO TIBETANO DE LA VIDA Y DE LA MUERTE

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

Resumen.

 

El libro tibetano de la vida y de la muerte (1992) de Sogyal Rimpoché examina el Libro tibetano de los muertos a la luz del prisma occidental y de los avances de la ciencia.

PRIMERA PARTE

CAPÍTULO 1

1

La muerte es un espejo en el que se refleja todo el sentido de la vida.

Lo que pretendo hacer en este libro es explicar y ampliar el Libro tibetano de los muertos, tratar no sólo de la muerte sino también de la vida, exponer en detalle toda la enseñanza de la que el Libro tibetano de los muertos sólo es una parte. En esta enseñanza maravillosa, encontramos la totalidad de la vida y la muerte.

2

Así pues, según el punto de vista del budismo tibetano, podemos dividir toda nuestra existencia en cuatro realidades continuamente entrelazadas: l) la vida, 2) el morir y la muerte,

3) después de la muerte y 4) el renacimiento. Se las conoce como los cuatro bardos: l) el bardo natural de esta vida, 2) el bardo doloroso del morir, 3) el bardo luminoso de dharmata y 4) el bardo kármico del devenir.

3

La palabra bardo se utiliza corrientemente para designar el estado intermedio entre la muerte y el renacimiento, pero en realidad los bardos se suceden continuamente tanto en la vida como en la muerte, y son coyunturas en las que se intensifica la posibilidad de liberación o iluminación.

4

 

El célebre santo y poeta tibetano Milarepa escribió: “Mi religión es vivir, y morir, sin remordimientos”.

5

Para la persona que se ha preparado y ha practicado, la muerte llega no como una derrota, sino como un triunfo, el momento más glorioso que corona toda la vida.

 

CAPITULO 2

1

“No sabemos dónde nos espera la muerte: así pues, esperémosla en todas partes. Practicar la muerte es practicar la libertad. El hombre que ha aprendido a morir ha desaprendido a ser esclavo” (Montaigne).

2

La muerte es, en efecto, un enorme misterio, pero de ella se pueden decir dos cosas: es absolutamente cierto que moriremos, y es incierto cuándo y cómo moriremos. La única certeza que tenemos, pues, es esta incertidumbre sobre la hora, la cual nos sirve de excusa para postergar el afrontar la muerte directamente. Somos como niños que se tapan los ojos jugando al escondite y se figuran que nadie puede verlos.

3

El nacimiento de un hombre es el nacimiento de su pena. Cuanto más vive, más estúpido se vuelve, porque su ansia por evitar la muerte inevitable se hace cada vez más aguda. ¡Qué amargura!

¡Vive por lo que está siempre fuera de su alcance! Su sed de sobrevivir en el futuro le impide vivir en el presente.(Chuang Tzu).

4

 

Sabiendo y comprendiendo esto, deberíamos escuchar a Gyalsé Rimpoché cuando nos dice:

Hacer planes para el futuro es como ir a pescar en un barranco seco; nada sale jamás como quieres;  renuncia pues a todos tus proyectos y ambiciones. Si has de pensar en algo, que sea

en la incertidumbre de la hora de tu muerte...

5

He hallado inspiración en los informes que se han publicado sobre los estudios de la experiencia de casi muerte, como los libros de mi amigo Kenneth Ring y otros autores. Un número sorprendente de los que sobreviven a un accidente casi mortal o a una experiencia de casi muerte describe «una revisión panorámica de la vida». Con asombrosa claridad y precisión, reviven los acontecimientos de su vida. A veces reviven incluso los efectos que sus actos han producido sobre otros, y experimentan las emociones causadas por sus actos.

6

Los únicos objetivos serios en la vida son “aprender a amar a los demás y adquirir conocimiento”.

7

Buda dijo: Esta existencia nuestra es tan pasajera como las nubes de otoño. Observar el nacimiento y la muerte de los seres es como contemplar los movimientos de un baile. La vida entera es como un relámpago en el cielo; se precipita a su fin como un torrente por una empinada montaña.

8

Una de las principales razones por las que tanto nos cuesta y tanta angustia nos produce afrontar la muerte es que ignoramos la verdad de la impermanencia. Reflexione sobre esto: la percepción de la impermanencia es, paradójicamente, la única cosa a que podemos aferramos, quizá nuestra única posesión duradera.

9

 

Siempre que perdemos la perspectiva o nos dejamos llevar por la pereza, reflexionar sobre la muerte y la impermanencia nos devuelve de una sacudida a la verdad: Lo que ha nacido morirá, lo que se ha recogido se dispersará, lo que se ha acumulado se agotará, lo que se ha construido se derrumbará y lo que ha estado en alto descenderá.

10

Lo único que tenemos en realidad es el ahora.

11

Hágase estas dos preguntas: ¿Recuerdo en todo momento que estoy muriendo, y que todas las demás personas y cosas también mueren, de modo que trato a todos los seres en todo momento con compasión? Mi comprensión de la muerte y de la impermanencia, ¿es tan aguda y urgente que dedico hasta el último segundo a la búsqueda de la Iluminación? Si puede responder "sí" a estas dos preguntas, entonces ha comprendido de verdad la impermanencia.

 

CAPÍTULO 3

1

Todos nos estamos muriendo. Sólo es cuestión de tiempo: algunos morimos antes que otros.

2

La vida es un continuo cambio de pequeñas muertes.

3

Aprender a vivir es aprender a desprenderse.

4

El amor sufre a causa del apego.

5

Los obstáculos y dificultades son fuentes de energía.

6

Nyoshul Khenpo:

La naturaleza de todas las cosas es ilusoria y efímera,

quienes tienen una percepción dualista consideran felicidad el sufrimiento,

como los que lamen la miel del filo de una navaja.

7

William Blake:

Aquel que se ata una Alegría

la alada vida destruye;

aquel que besa la Alegría según vuela

vive en la aurora de la Eternidad?

8

Buda dijo:

Sabed que todas las cosas son como esto:

un espejismo, un castillo de nubes,

un sueño, una aparición,

sin esencia, pero con cualidades que pueden verse.

9

 

Reconoce siempre la característica onírica de la vida y reduce el apego y la aversión.

 Practica la benevolencia hacia todos los seres.

 Sé amoroso y compasivo, te hagan lo que te hagan los demás.

 Lo que puedan hacerte no te importará tanto cuando lo veas como un sueño.

El truco está en tener una intención positiva durante el sueño.

Esto es lo esencial.

Esto es la verdadera espiritualidad.

10

Milarepa escribió:

Llevado por el horror a la muerte, me fui a las montañas.

Medité y medité sobre la incertidumbre de la hora de la muerte,

hasta captar la fortaleza de la inmortal e infinita naturaleza de la mente.

Ahora todo miedo a la muerte se ha desvanecido y se ha acabado.

sábado, 5 de junio de 2021

KARMA

 



KARMA

 

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

 

 

El nudo infinito simboliza la interconexión entre las causas y los efectos, un ciclo kármico que continúa eternamente.

 

1

Energía o espíritu de justicia que se genera a partir de los actos de las personas. También conocido como un espíritu de justicia o equilibrio.

Según el karma, cada una de las sucesivas reencarnaciones quedaría condicionada por los actos realizados en vidas anteriores.

2

El karma explica los dramas humanos como la reacción a las acciones buenas o malas realizadas en el pasado más o menos inmediato.

3

El karma es una ley de la naturaleza como la gravedad. Hacer el bien o el mal trae consecuencias.

4

El karma se origina por nuestros actos, palabras y pensamientos.

5

Podemos liberarnos de nuestro karma a través del budismo de los cuatro sufrimientos: nacimiento, enfermedad, vejez y muerte.

6

No asumir la responsabilidad de nuestros actos genera consecuencias a través del karma.

7

El karma se asocia a la reencarnación. En el budismo la reencarnación corresponde a un registro de la mente.

8

La reencarnación ―o transmigración de las almas― es el paso hacia la siguiente existencia física. El karma determina las condiciones bajo las cuales el individuo vuelve a la vida.

9

No todos recuerdan sus vidas anteriores.

10

 

La mayoría de las escuelas budistas enseñan que mediante la meditación se puede llegar a un estado de superconciencia llamado nirvana (samadhi en yoga), que es el fin de la existencia condicionada por el karma. Por lo tanto, la práctica budista intenta que las personas alcancen un estado de paz y felicidad absoluta en esta misma vida.

11

Los niños prodigios son productos del karma.

12

La primera mención clara de la doctrina del karma se encuentra en el Chandoguia-upanishad (siglo VII a. C.), posiblemente el segundo Upanishad más antiguo (el más antiguo se considera el Brijad-araniaka-upanishad).

13

Los creyentes en el karma sostienen que las injusticias sociales son simplemente la reacción de las malas acciones que habrían cometido las actuales víctimas en vidas pasadas. Cada víctima estaría sufriendo exactamente lo que hizo sufrir a otros (ni más, ni menos).

14

Según los hinduistas, el karma es una ley de acción y reacción: a cada acción cometida le corresponde una reacción igual y opuesta.

15

En el budismo :La explicación del karma dentro de las doctrinas budistas es diferente de la hinduista. El karma no sería una ley de causa y efecto que implicaría la existencia de dioses invisibles encargados de hacerla cumplir, sino una inercia natural.

16

El karma nos enseña aprender del sufrimiento, dominarlo y sacar provecho de él en términos espirituales para llegar al desarrollo de una vida más plena.

17

Cada acto tiene origen en la mente, el budista debe vigilar sus pensamientos y sus palabras, ya que también pueden producir bien o mal. Cada acción y palabra, buenas o malas, sería un búmeran que a veces vuelve en la misma vida y a veces en una vida futura.

18

 

En el jainismo el karma es un principio básico de la cosmología.

19

 

 

 

En la religión yaina, el karma no solo se refiere a la causalidad de la reencarnación, sino que también se concibe como una materia tenue que se introduce en el alma oscureciendo sus cualidades naturales y puras. Se concibe el karma como una contaminación que tiñe el alma de diversos colores

20

Los jainistas señalan el sufrimiento, la desigualdad o el dolor como una prueba de la existencia del karma.

21

 

El karma sería la explicación mítica que encontraron los orientales para entender por qué ―si se supone que Dios es justo― a veces a las personas buenas les suceden cosas malas y a las personas malas les suceden cosas buenas. Cada uno estaría pagando acciones que no recuerda, porque las cometió en vidas pasadas.

22

Lo bueno o malo que le sucede a un ser humano no sería algo debido a la voluntad de Dios o las deidades (que es siempre amorosa), sino el resultado de los propios actos.

(Fuente: Wikipedia)

 

viernes, 4 de junio de 2021

EL LIBRO TIBETANO DE LOS MUERTOS

 


EL LIBRO TIBETANO DE LOS MUERTOS

 

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

 

Para Occidente la muerte es un tabú. Hablar de la muerte se considera un tema supersticioso que infunde miedo. La muerte hay que estudiarla para tenerla presente siempre y poder convivir con ella. La muerte es compañera de la vida. Eso es lo que nos enseña el Libro tibetano de los muertos.

1

El libro tibetano de los muertos (El Bardo thodol) recoge las enseñanzas de Buda con respecto a la muerte. Fue rescatado y dado conocer a Occidente por el británico W. Y. Evans Wentz .

2

El Bardo thodol contiene una guía para los moribundos y los muertos; y surgió entre los budistas tántricos del Tíbet. Con estas instrucciones se puede alcanzar la iluminación y evitar renacer e ingresar nuevamente al Samsara (Samsara es el ciclo de nacimiento, vida, muerte y encarnación en las tradiciones filosóficas de la India; hinduismo, budismo, jainismo, bön, sijismo y también en otras como el gnosticismo, los Rosacruces y otras religiones filosóficas antiguas del mundo.)

3

La muerte dura 49 días antes de una nueva reencarnación. El bardo es ese periodo intermedio entre la muerte y la reencarnación.

4

El libro tibetano de los muertos fue escrito por Padma Sambhava en el siglo VIII. Fue descubierto en una gruta por Karma Lingpa en el siglo XIV. En Occidente fue dado a conocer, por primera vez, a través de la traducción al inglés realizada por Walter Evans-Wentz en 1927.

5

Robert Thurman le da el siguiente nombre a Libro tibetano de los muertos: ‘El gran libro de la liberación natural mediante la comprensión en el estado intermedio”.

6

El libro tibetano de los muertos es una guía para la vida.

7

Partes del Libro tibetano de los muertos:

Parte 1: Estado transitorio del momento de la muerte: describe el momento de la muerte.

Parte 2: Estado transitorio de la realidad: trata acerca del momento inmediato después de fallecer.

Parte 3:Estado transitorio del renacimiento: maneja las cuestiones prenatales, incluyendo el nacimiento de los instintos.

8

Carl Gustav Jung hizo un comentario psicológico sobe el Libro tibetano de los muertos.

 

martes, 1 de junio de 2021

LOS 53 SUTRAS DE BUDA O LAS ENSEÑANZAS RECOGIDAS POR SUS DISCÍPULOS

 



(Resumen)

Edgardo Rafael Malaspina

 

 

1

El odio nunca ha disipado el odio. Sólo el amor disipa al odio.

2

Tú también pasarás a mejor vida. ¿Cómo puedes pelearte?

3

Observa la vida como si le estuviera sucediendo a otra persona. Practica el desapego.

4

 Conquístate a ti mismo.

5

Tú no puedes cambiar al mundo, por lo tanto, no te empeñes en hacerlo. Vive tu vida propia, no la de los demás. Preocúpate de tu verdadera riqueza, la del espíritu.

6

No te aferres a las cosas o a las personas porque ellas cambian, y muchas veces lo hacen en direcciones distintas a las que esperabas. Entrega amor por el amor mismo, por lo que te beneficia a ti, no por la recompensa que pudiera traer esa entrega. No te apegues a nada, ni tampoco te conviertas en un vagabundo; simplemente, vive tu propia vida. Se sabio en tu vivir.

7

Sabio no es el que sabe mucho sino el que comprende mucho.

8

Debes hacer tu trabajo en la soledad, rodeado de la belleza del silencio, sin pesares ni sufrimientos.

9

Todo está dentro de ti.

10

El silencio es el alimento de la soledad, y es el que debes comer. La soledad es tu compañera, regocíjate con ella. No tengas miedo porque el miedo viene del Ego y se origina en una mala interpretación de la muerte. Debes ser solo y vivir tu vida silencioso, y lleno de amor. En la medida que el amor te colme, perderás el miedo porque anularás el Ego.

11

Aunque debes permanecer en silencio, no es el silencio el que te dará sabiduría sino la consciencia. El silencio solamente te permitirá observar mejor, ser un mejor testigo.

12

Sólo existe una manera de avanzar, y es con el corazón. Con la mente no puedes hacerlo porque son muchas, y es mucha carga. Para avanzar es sin dudas, y la duda habita en la mente, no en el corazón. La duda te mantiene fragmentado; sólo el corazón te une.

13

Al existir quieres tener. El apego nace del solo hecho de existir. Y el apego trae tristeza porque es pasajero. Toma las cosas, las personas, vive las circunstancias, pero no te apegues a ellas. Sólo disfrútalas. Simplemente vive.

14

La mente está llena de palabras, las más de las veces innecesarias. Acostúmbrate a pensar lo necesario y a hablar lo mínimo. Se concreto. Se telegráfico. Habla lo necesario, lo que tenga sentido. Recuerda siempre que las palabras tienen poder y que ese poder puede volverse en contra tuya.

15

Los pensamientos están en tu mente, y son un caos. Van y vienen sin ningún sentido. Inventas cosas o las interpretas y tus pensamientos vuelan solos. Tus pensamientos son tus carceleros. Piensa solamente cuando quieras hacerlo. Aprende a conectarte y a desconectarte. La Meditación consiste en aprender a desconectarte y a dejar tu mente en vacío, sin pensamientos.

16

La muerte sorprende al hombre que, aturdido y distraído por el mundo, sólo se preocupa de su rebaño y sus hijos.

 

 

Vivimos rodeados de cosas pequeñas, de pequeños logros alimentados por el Ego. Generalmente no vivimos, sólo respiramos. Debemos vivir en alerta y preocupados por lo importante. Debemos conocer qué es lo que quiere nuestro Ser y hacia allá dirigirnos. Si no, cuando llegue la muerte y miremos hacia atrás, veremos la nada: nada hemos hecho en esta vida, y todo aquello que nos enorgulleció, no lo podemos llevar. No ha servido de nada el vivir.

17

La felicidad a costa de otro no es felicidad, es posesión. Todo lo que poseas aquí, es a expensas de otro, y por lo tanto es una posesión manchada. Para ser feliz debes saber disfrutar, y el verdadero disfrute se da en la libertad y en la inseguridad, de uno mismo, no de otra persona. Desapégate, piensa y vive sólo en la acción, no en el resultado.

18

La vida hay que vivirla, no mirarla. Y eso sólo lo hacen los que viven vidas propias, no vidas ajenas.

19

Sé un maestro en todo lo que haces, lo que dices, lo que piensas. Sé libre.

20

Aquieta tu mente, reflexiona, observa.

 

21

Buda no es un Dios, ni pretende ser su hijo. Es sólo un hombre que anduvo un camino y nos legó el plano para que lo recorramos nosotros. No ha habido un solo Buda, ha habido miles, muchos de ellos desconocidos para el mundo. Cualquiera que haya despertado merece ser llamado Buda. Cualquiera que haya descubierto su propia vida y la haya seguido, que haya renunciado a ser un obediente, que haya anulado a su Ego, en un elegido a ser un Buda. Pero nadie lo eligió: él se eligió a sí mismo. Eso es Sammasati, es elegir, caminar, y llegar.